Uno de los aspectos principales que fueron abordados por el relevamiento estuvieron orientados a conocer la capacidad de las emisoras cooperativas en generar contenidos de producción propia. En relación a la pregunta sobre “¿Cuántas horas semanales de producción propia ocupan la grilla de programación?”, nueve (9) radios (37,5%) contestaron que cubren 31 horas o más. Siete emisoras, por su parte, llevan adelante entre 11 y 20 horas de producción propia (29,2%). Cuatro casos (16,7%) producen entre 21 y 30 horas y otras cuatro (16,4%) alcanzan sólo 10.

Si tenemos en cuenta el porcentaje de producción propia en relación a la grilla completa de la emisora, siete (7) casos respondieron que equivale al 80 por ciento, cinco (5) radios un 30 por ciento, cuatro (4) un 70 % y tres (3) un 50 por ciento. Dos emisoras cubren el 90 % de la programación con producción propia y un caso logra generar contenidos para la grilla en un 60, 40 y 10 por ciento.

Una de las tradiciones del movimiento de radios comunitarias, alternativas y populares ha sido brindar a la ciudadanía en general la posibilidad de acceder a desarrollar sus propios espacios de comunicación mediática. En relación al subsector de las radios cooperativas esta tendencia se confirma aunque está orientada o dirigida en coherencia el proyecto político cultural particular de cada emisora.

De los 24 casos relevados diez emisoras destinan menos de 10 horas (41,7%) a coproducciones o producciones independientes, seis radios entre 21 y 30 horas, cinco entre 11 y 20 y 3 emisoras más de 30 horas de la grilla semanal.

En ocho casos la programación de terceros dentro de la grilla equivale a un 10 por ciento de la producción, en siete un 30 por ciento y en tres radios el 50 y el 20%.

Otra de las características del sector comunitario de la comunicación es la práctica colaborativa y el intercambio de producciones radiofónicas que se muestran positivas para la conformación de la grilla de programación. 20 de 24 radios (83,3 %) contestaron que llevan adelante intercambio de programas con otras emisoras. En más del 90 por ciento de las emisoras relevadas este tipo de producciones tiene una participación en la grilla de entre el 10 y 20 el por ciento.

Si nos referimos a la producción de noticias e información, las emisoras se inclinan por los formatos tradicionales en la cobertura y tratamiento de temáticas de actualidad. Cuando las emisoras fueron consultadas acerca de la disponibilidad de un equipo propio para la producción de boletines horarios o segmentos periodísticos sólo 13 (54,2%) respondió afirmativamente.

Entre los formatos de mayor desarrollo en las radios pueden encontrarse boletines (o flashes), microprogramas, reportajes o panoramas informativos, segmentos de estilo “Magazine” (en casi todos los casos), ciclos temáticos y de entrevistas, entre otros. Se menciona con importancia en las grillas de programación la retransmisión de segmentos informativos de las redes de emisoras.

En relación a formatos no informativos en donde la emisora intente presentar contenidos innovadores se mencionan las “pastillas” o spots temáticos individuales o a modo de campaña con una serie de piezas de emisión secuencial. Se hace referencia también al radioteatro, el documental, las transmisiones desde exteriores y programas en vivo con presencia de público como estrategia para generar “gancho con las audiencias”. También se destaca al humor como componente transversal necesario para la producción.

Musicalización

En relación a la programación musical, las emisoras desarrollan criterios diversos para su planificación. Prima la “variedad musical” y en los distintos casos va desde la música nacional, las piezas de origen latinoamericano hasta las expresiones de intérpretes internacionales.

En esa diversidad existen emisoras que buscan distinguirse para “no pasar lo que pasan todos, pasar lo local” y que, a la vez, la música programada responda a los criterios definidos en el proyecto político comunicacional. En algunos casos, estas definiciones permitió “no ser una radio segmentada y poder llegar a diferentes sectores y franjas etarias”. Aunque se reconoce que los “criterios de musicalización fueron cambiando” e incluye la programación musical por segmentos horarios donde los ritmos folklóricos suenan a la mañana y dan paso a la cumbia y el rock por la tarde y la noche. La “variedad musical” también se complejiza utilizando criterios de género, por público, por tipo de producción de la obra o pieza de música o por los valores que difunde. Se pone énfasis en que:

“Las letras deben aportar un mensaje concreto, con contenido y estas no deben ser discriminatorias, misóginas, ofensivas” además de “no contradecir la política de la emisora ni nuestros principios cooperativos”. “La música es tan importante como la palabra”, concluyen en una de las emisoras.

Algunos casos se muestran más focalizados en el género rock (y sus subgéneros) y trabajando la diversidad en distintos estilos, ritmos y épocas. La programación incluye intérpretes del ámbito comercial y no comercial (23 de 24 casos relevados) con presencia de sellos independientes y relación con músicos locales (programas en vivo, grabación de piezas o discos, recitales, entre otras actividades).

Presentación de contenidos en plataformas digitales

La presencia de las emisoras cooperativas en la web (sitios o blogs) y las plataformas conocidas como “redes sociales” es significativa: 23 de los 24 casos relevados poseen página de Facebook (95,8%), 15 tienen cuenta de perfil en Twitter (62,5 por ciento), 14 en Instagram (58,3%) y cinco (5) en Google plus. También se destaca la existencia de cuentas en agregadores de programación del streaming regular de las radios en RadioCut (6 casos) y TuneIn (5 emisoras). En relación a este último punto, 20 de 24 de las radio encuestadas indicaron tener servicio de streaming disponible para la escucha de la programación de la emisora vía Internet.

Complementariamente, el servicio de streaming cuenta como ventana de presentación a las aplicaciones disponibles para telefonía móvil. Si nos referimos subsector de la radiodifusión cooperativa relevada en este estudio, 19 emisoras relevadas (79,2 por ciento) cuenta con la posibilidad de escucha de la radio mediante una aplicación para móviles.

Estos datos que se vienen presentando en el informe se muestran favorables si tenemos en cuenta los resultados de la última encuesta de consumos culturales (ENCC, 2017)1. La misma señala que “casi el 90% de la población tiene celular y el 75% lo utiliza como una terminal multifunción de consumo cultural: escucha música, ve películas y series, lee y juega videojuegos a través de ese soporte”. A esta situación se le suma la presencia de la radio en teléfonos inteligentes tanto para la escucha de la radio móvil (datos) y la radio en el móvil (FM).

Complementariamente, y producto de la convergencia de la informática y las telecomunicaciones en los medios de comunicación, las emisoras de radio presentan, además de su servicio regular de programación en continuidad, contenidos “a la carta” o siempre disponibles.

En los casos de las radios del subsector de las radios cooperativas esta situación se confirma y tiene relación e influencia sobre las rutinas productivas y los servicios/contenidos que las emisoras presentan al público. Es así que 20 emisoras (83,3%) presentan información y contenidos específicos de su producción tanto en webs o blogs institucionales y en perfiles de otras plataformas (redes sociales). Dos casos respondieron hacerlo de modo parcial y otras dos emisoras indicaron que no llevan adelante esta práctica.
El tratamiento de estas publicaciones no presenta una modalidad especial de presentación para una parte importante de los casos. En alguno se “suben” “fotografías con comentarios breves, audios de todas las notas en la página” ó “noticias con título y bajada, en un tono amigable”. En relación a los contenidos pueden estar orientados tanto a la difusión de noticias o piezas originales para su difusión como a “mostrar” parte de lo que ocurre en la radio o actividades institucionales de la radio-cooperativa. Se destacan casos en donde se dan estrategias diferenciadas para publicar en cada plataforma. También se menciona en otra emisora la utilización de “un manual de estilo para la gestión de las redes sociales”. En todos los casos se muestra preocupación por la actualización y formación de sus equipos de trabajo en este campo.

Debe mencionarse también que en el ámbito de las plataformas digitales, entre las emisoras relevadas, se ha dado cuenta del desarrollo de otros emprendimientos mediáticos como publicaciones gráficas o portales de noticias, entre otras iniciativas. Estos proyectos suelen ser complementarios a las emisoras y se gestionan desde la mismas cooperativas.

En dichos “posteos” en portales web, sitios o cuentas de “redes sociales” suelen incluirse audios acompañados de textos y, también, imágenes. Fijas y en movimiento. Esto nos hace pensar en la presencia de las radios en Internet más próximas a estrategias multimediales que a la especificidad del audio. El gráfico anterior nos muestra que, entre las emisoras relevadas, siete casos presentan contenidos en la web con imagen fija (29,2%), dos en formato audiovisual (8,3%) y 15 radios (62,5%) incluyen tanto fotografías como videos.

En relación al origen del registro de las imágenes publicadas en 21 casos (87,5) respondieron que son de producción propia y tres (12,5 por ciento) que utilizan generadas por terceros.

Se consultó a las emisoras si estas prácticas que dan cuenta de una estrategia multimedial han demandado la modificación de roles y funciones de los equipos de producción. En el caso de 20 radios respondieron afirmativamente (83,3 por ciento) y cuatro han mantenido sus estructuras de trabajo habituales (ver Figura Nº 25). Cuando se las consultó sobre la transformación de las rutinas de producción en el sentido estrictamente radiofónico, 16 radios (66,7%) indicaron que tuvieron que modificarse producto de la inclusión de la producción de imágenes.

Entre los que respondieron afirmativamente reconocen que “Se piensa de manera más integral la generación de contenidos. Sin descuidar el aire, que es nuestro principal canal, se articulan con las plataformas digitales para hacer más completo el ejercicio”. Se destaca que “las notas y entrevistas ahora no se agotan al aire” y amplifican su impacto en públicos diversos por fuera del consumo tradicional de la radio. Dado que “Estar en las redes es fundamental”, luego de la emisión radiofónica “se abre una nueva etapa que es la producción del contenido para compartirlo en la web y las redes sociales”. En las emisoras, “Las nuevas tecnologías nos permiten sin costos filmar las cosas que pasan en la calle en directo, y a la vez tomar el audio para sacar el audio en la radio. La fanpage de Facebook se ha convertido en una fuente de noticias o esparcimiento”. Existen casos donde estas prácticas alientan la experimentación en las formas de producir: “Nos ha impactado en el sentido de tener que adaptar la forma de construir el mensaje en función del soporte”. Allí tiene “Un impacto muy fuerte sobre todo en la presentación de nuestros contenidos, pero no en la realización de las producciones”.

En cuanto al ámbito laboral se “enriqueció la dinámica” donde “se ha creado una cadena de trabajo donde la producción de contenidos de cada uno se convierte en insumo-producto del trabajo de los demás”. El desafío de esta etapa “genera la necesidad de realizar más tareas, de generar nuevos roles y de incorporar más personas. El ritmo acelerado actual en la difusión de noticias también genera cambios en la producción”.

Surge también la demanda, entonces, de “aprender sobre los nuevos modos, y darse el tiempo y darle la importancia que tiene para que todo el trabajo se pueda ver reflejado en las redes y así poder compartir y multiplicar” en los “canales de comunicación digital”. En todos los casos respondieron afirmativamente acerca la necesidad del equipo de trabajo de actualizarse para dar respuesta a través de nuevas capacidades y saberes particulares la comunicación digital de la emisora.

1 • Ministerio de Cultura: “Encuesta Nacional de Consumos Culturales”, 2017.
Disponible en: https://www.sinca.gob.ar/Encuestas.aspx (última revisión: 7 de agosto de 2018).